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Axarquiaviva

Retomamos el blog, tras este largo año sabático que nos hemos dado, mostrando un pequeño adelanto de la colección de fotografías antiguas que hemos seleccionado para vosotros y que tanto éxito ha tenido en la red social de Facebook en el grupo “La historia local en fotografías”.

A través de estas fotografías con más de treinta años de antigüedad, vamos a contemplar cómo eran nuestros pueblos, nuestras gentes, nuestros modos de vida, en definitiva de todo aquello que el tiempo se empeña en cambiar, para relegarlo al olvido.

Un fugaz destello de ese tiempo que ya pasó pero que aún conservamos en la retina.

La abuela calentándose al sol

Recogiendo el copo. Benajarafe 1981

Coro juvenil Peña Circulo 81 Torre del Mar

Plaza, Canillas de Aceituno

Paseros de la Axarquía

No podía faltar el gato curioseando en la ventana

La “monda” (Recolección de la caña de azúcar)

Encaje de bolillos

La España de entonces

Manolico el carretero

Las gitanillas de la estación

A todos sitios llegábamos con nuestras bicicletas

¿Y a qué niño no le dieron un escobonazo en el tren de Zapata?

La suerte que yo tenía es que mi caballo era de verdad…

Continuará…

FOTOGRAFÍAS Pepe Valdés

Comares es un pueblo pintoresco, que desde la antigüedad ha fascinado a propios y extraños, debido en gran parte a lo escarpado y abrupto del terreno donde se asienta la población. El lugar está lleno de barrancos, caseríos y cortijos diseminados alrededor del monte.

El origen de su nombre se encuentra en el vocablo árabe Qumaris o Hins Comarix, que significa castillo en la altura. En esta instantánea podeis observar los restos de uno de los torreones de la fortaleza árabe, construida a su vez sobre otra romana.

Las crónicas relatan que en el castillo de Comares cabían unas 15.000 almas, y estaba concebido como una fortaleza cuadrada, sostén y residencia de la familia Axquilula, quienes unidos a sus familiares de Málaga y Guadix tuvieron en jaque durante mucho tiempo al poderío de los nazaritas.

Algunos rincones de Comares están impregnados de una serena belleza, y en ellos todavía podemos encontrar ese intimismo de las contrucciones moriscas de antaño.

Procesión en honor a San Hilario de Poitiers celebrada el pasado 16 de Enero del 2011, con la imágen del santo recorriendo las estrechas calles del pueblo.

Dos son las leyendas o historias que relatan el patronazgo del obispo y confesor galo San Hilario de Poitiers (315-368) por los comareños. La primera narra la sublevación de un grupo de mozárabes en  enero de 1442 por la explotación a que estaban sometidos bajo las leyes musulmanas. Dado que los hechos coincidieron con la festividad de San Hilario, se le concedió el título de patrono en memoria de aquellos cristianos comareños que en su nombre salieron a la lucha por la defensa de sus derechos.

La otra versión cuenta que en los tiempos en que el pueblo temía la llegada de una epidemia de peste que ya estaba afectando a los pueblos colindantes, se pidió ayuda y protección al santo, y al responder éste, impidiendo la entrada de la enfermedada, el pueblo, agradecido, le otorgó el título de protector y patrono.

Otra de las particularidades de la procesión, es que en su recorrido, el patrón va acompañado por las pandas de verdiales, que tocan en su honor.

Momento del encierro en la Iglesia de Nts Sra de la Encarnación, uno de los instantes más emotivos cuando los devotos le arrojan flores y la panda de verdiales le canta al Santo.

San Hilario de Poitiers lució un precioso adorno floral durante la procesión, como podéis observar en este detalle de la ornamentación del trono.

Altar mayor de la Iglesia de Ntra Sra de la Encarnación, construida sobre la antigua mezquita y reconstruida tras su derrumbre en 1539.

Cuenta la leyenda que la creación de la capilla del Rosario (hoy del Sagrario), se debe a un marinero que, a punto de naufragar frente a las costas de Torre del Mar, prometió, si se salvaba, levantar una capilla en la primera iglesia que vieran sus ojos, siendo la de Comares la primera que vio a pesar de su lejanía.

La Iglesia conserva una de las muestras del barroco en la Comarca de la Axarquía, debido a las obras de restauración acometidas al principios del siglo XVII, donde se construye la capilla del Santísimo, con planta octogonal y pilastras y bóvedas semiesféricas de nervios, muy decorada con yeserías de motivos vegetales, espejos y veneras.

También es de reseñar el impresionante artesonado mudéjar de la cubierta, obra del carpintero veleño Pedro Diaz, siendo la armadura cuadrada más grande de la Diócesis de Málaga.

Os dejo algunos videos de las pandas, en sus luchas de fiesta por las calles de Comares.

Fotografías Pepe Valdés

Axarquiaviva 2011

axarquiaviva@hotmail.es

Durante la pasada feria de San Miguel en Vélez-Málaga, se celebró la II exhibición de enganches de mulas y caballos organizado por la Peña El Barbuqueo.

El lugar escogido fue la plaza de toros portátil instalada para la celebración de la novillada que ya ofrecimos en otro post anterior.

La verdad que el fuerte viento reinante deslució muchísimo la exhibición de los enganches y el público fue resguardándose como pudo por la plaza.

No obstante los aficionados y sus carruajes hicieron todo lo posible por deleitar al público asistente, lo que es muy de agradecer, dada las condiciones metereológicas reinantes.

 

 

 

fotografías Pepe Valdés

axarquiaviva@hotmail.es

 

Nos acercamos hoy a Salares, con la excusa de la celebración del X Festival Arábico Andalusí, celebrado el pasado mes de Septiembre, en este bellísimo pueblo de la Comarca malagueña de la Axarquía.

Los romanos la llamaron Salaria Bastitanorum, de donde se deriva su actual nombre. Se cree que pudo ser asentamiento de fenicios, griegos y cartagineses, aunque los restos arqueológicos de mayor importancia, hallados en su término, sean de la presencia romana. Pasó después a manos visigodas hasta la invasión musulmana, y posteriormente, en 1487, a manos cristianas, entregándose a los Reyes Católicos al mismo tiempo que las poblaciones vecinas de la Axarquía.

La población se extiende al sur de la Sierra Almijara, a 579 m sobre el nivel del mar. En la parte central un barranco flanquean los Cerros de Cuascuadra, Guzman y Peñas Blancas. Riegan el temino municipal el rio de Salares y el arroyo Tazones que favorecen el cultivo de frutales, citricos, leguminosas y viñedos. Casi toda la cosecha de las viñas se dedica a producción vinícola. Se recolecta una variedad de uva negra, la famosa rome, de racimos apretados que  en estas tierras da un vino excelente, con  un sabor muy peculiar y distinto a los demás.

Sobre el nucleo urbano destaca la torre alminar de la iglesia de Santa Ana, de estilo mudéjar y planta cuadrada. Data de los siglos XIII y XIV. La Iglesia actual se ubica sobre los restos de una mezquita a cuyo alminar se le agregó un cuerpo de campanas. Está levantado en fábrica de ladrillo rojo, con dos cuerpos y cuatro vanos rehundidos, con magníficos paños de sebka. La torre alminar fue declarada monumento histórico artistico nacional en 1979 y es una de las obras más bellas del arte almohade en la península.

A escasos metros de la iglesia puede verse la Casa Torreón, una joya de la arquitectura popular andalusí, que se conserva en perfecto estado, aunque todo el casco antiguo es un monumento en si mismo. El conjunto forma un conglomerado de calles estrechas y sinuosas, con grandes desniveles que le dan un aspecto de pueblo de  juguete, como si de un belén viviente se tratase, destacando la blancura de sus casas encaladas, como detenidas en el tiempo.

Las paredes de sus calles muestran un grosor de contundencia que abriga de los fríos invernales y aísla de los calores estivales. Las calles parecen derrumbarse hacia la parte baja sin ningún tipo de orden establecido, al capricho del terreno que es quien dibuja su estructura, y que aún conserva entre arcos y adarves, su esencia morisca.

Actuación del grupo de danza oriental Duendes de Oriente por las calles de Salares en el X Festival Arábe Andalusí 2010.

Fotografías Pepe Valdés

axarquiaviva@hotmail.es


 

Con motivo de la Real Feria de San Miguel 2010, en Vélez-Málaga, se lidiaron cinco erales y un añojo de la prestigiosa ganadería de Manuel Ángel Millares, para los novilleros alumnos de la Escuela Taurina de la Diputación de Málaga.

La corrida fue organizada por la Peña taurina Veleña “El Fandi” y contó con la presencia de los alumnos Luis Rivera,  Curro Márquez,  Antonio Santana, Manuel Santiago, Fernando Rey,   y José Antonio Lavado “El Benamocarra”.

Un ambiente extraordinario y la plaza abarrotada de público para ver a los futuros toreros y especialmente al jovencísimo novillero axárquico José Antonio Lavado con tan sólo 14 años.

En esta instantánea los vemos flanqueado por Paco Vaquero y Bienve Ferrer, momentos antes de que comenzara el festejo.

También se homenajearon a diversas personas por su colaboración y patrocinio en la realización del evento.

Momentos antes del comienzo de la corrida los alumnos se concentran y se ejercitan con los capotes.

José Antonio Lavado atendiendo a los aficionados que lo aclamaban dede los tendidos, al fondo uno de los profesores de la Escuela Taurina.

Otro de los profesores haciendo un quite en el tercio de banderillas.

Un impecable par de banderillas ejecutado por otro de los maestros de la Escuela

Este otro ejecutado con gran valentía por uno de los alumnos de la escuela que se lució en la suerte y fue muy aplaudido por el público en varios de los quites.

El primero de los novillos correspondió a Luis Rivera que desde un primer momento se ganó al público por su arrojo y buen hacer con la muleta.

Le tocó en suerte un novillo con gran trapío que fue mejorando con la muleta. Muy concentrado en la faena, no quiso perder la ocasión de mostrarnos lo mejor de su arte.

Tuvo instantes de gran belleza plástica en su faena y poco a poco fue acomodándose con el toro hasta conseguir el aplauso unánime de los aficionados.

Tanto quiso arrimarse que al final tuvo una cogida sin mayores consecuencias, el público se lo premió con una gran ovación cuando se incorporó a la lidia.

Aquí podemos ver la rabia con la que entró a matar al novillo tras el susto de la cogida, sabiendo que no podía fallar con la espada.

Una certera estocada corroboró la excelente faena del novillero que fue premiado con dos orejas ante el delirio del público asistente, la tarde no podía comenzar mejor.

El segundo novillo correspondió a Curro Marquez, muy torero en su contienda con el astado, con oficio y valor, adornándose con desplantes en el momento justo.

Lástima que la espada enturbiara su faena que fue muy aplaudida por el público presente.

Novillero Antonio Santana, dos orejas.

Novillero Manuel Santiago, oreja.

Novillero Fernando Rey, dos orejas

 

 

Novillero José Antonio Lavado, nuestro paisano “el Benamocarra”, dos orejas y rabo.

 

 

Fotografías Pepe Valdés

Continuará…(en construcción)

axarquiaviva@hotmail.es